The Texas Observer

Agentes de E.U. Impidieron Asilo a esta Familia. Después, Fueron Detenidos en México.

U.S. Customs and Border Protection agents question people an international bridge in El Paso on June 19, 2018.

Agentes de E.U. Impidieron Asilo a esta Familia. Después, Fueron Detenidos en México.

Agentes de E.U. Impidieron Asilo a esta Familia. Después, Fueron Detenidos en México.

Parece que las autoridades mexicanas se han sumado a los esfuerzos de inmigración de Trump al impedir que migrantes no mexicanos busquen asilo en Estados Unidos.

Por Gus Bova
@bova_gus
Junio 21, 2018

En un caluroso día de junio, Wendy Leiba se acercó al puente internacional que conecta Hidalgo, Texas, con Reynosa, Tamaulipas, acompañada de tres de sus cuatro hijos. Ella dejó atrás las 1,500 millas que separan el Río Grande Valley con el pueblo costero en Honduras donde criminales habían matado a cuatro primos de su esposo y la habían amenazado a ella y a sus niños. Su esposo y su hijo menor, una niña de 3 años, esperaban en un refugio de una organización civil en Reynosa, mientras ella apostaba por la clemencia de los Estados Unidos. Sin embargo, el puente fue lo más lejos a lo que ella llegaría.

A la mitad del puente peatonal, marcado con una línea amarilla que divide los dos países, ella dice que un número de agentes de la Customs and Border Patrol (CBP), de Estados Unidos, la detuvo. No le permitieron aplicar al asilo en el puerto de entrada, porque le dijeron que no había espacio para procesarla – una táctica común, ya que la administración de Trump ha hecho más difícil la entrada legal a los Estados Unidos, al mismo tiempo que ha aplicado mano dura contra los cruces ilegales. Así que, por cuatro horas, ella y sus hijos se sentaron en el puente, esperando bajo el calor tamaulipeco.

Eventualmente, ella dice, un agente de CBP intercambió palabras con oficial de migración mexicano en el puente. De acuerdo con Leiba, quien solicitó el uso de un seudónimo por temor a la seguridad de su familia, los dos agentes acordaron que el agente mexicano tomaría custodia de Leiba y sus dos hijos menores, de 6 y 7 años de edad. Leiba dice que ellos tres fueron separados de su hijo mayor, de 15, y llevados a un refugio del gobierno en Reynosa, que no les permitía salir.

Leiba dice que no tenía idea dónde estaba el resto de su familia durante la semana que pasó en custodia. ¿Habrían cruzado la frontera por su cuenta? En ese caso, ¿cómo se reencontraría con ellos? ¿Y qué le había sucedido a su hijo mayor? Fue sólo después que ella se enteró que él había sido ubicado en un refugio distinto para chicos mayores. “Estaba llorando día y noche,” dijo al Observer en una entrevista en Reynosa el miércoles. “Ahí, puedes rogar todo lo que quieras, pero no ayuda.”

Desde el anuncio de la política de Trump de “tolerancia cero” en abril, han emergido historias sobre agentes de inmigración estadounidenses tomando la medida inusual de negar la entrada física a los Estados Unidos a solicitantes de asilo, bajo la premisa de de que los centros de procesamiento están llenos. Sin embargo, al menos en el caso del puente de Reynosa-Hidalgo, los oficiales mexicanos parecen haber prestado ayuda a Trump al detener y, según reportes, deportar a migrantes centroamericanos y de otras partes del mundo.

Un refugio de una organización civil en Reynosa, Tamaulipas.  Gus Bova

La Hermana Edith Garrido, quien dirige un refugio caritativo en Reynosa, le dijo al Observer el miércoles que agentes mexicanos habían tomado medidas enérgicas contra solicitantes de asilo no mexicanos, algo que ella nunca había visto. A principios de junio, docenas de migrantes acamparon en el puente de Hidalgo, esperando a solicitar asilo. Pero, al menos el miércoles, no habían migrantes en el puente, lo cual Garrido atribuyó a la mano dura mexicana. Jennifer Harbury, un experimentado abogado del Rio Grande Valley, dijo que ella también escuchó reportes sobre el incremento de aplicación de leyes migratorias en el lado mexicano.

Un vocero de CBP declinó dar comentarios, y en vez, dirigió al Observer a oficiales mexicanos. Después de intentar contactarlos por teléfono, un oficial de migración en la Ciudad de México prometió devolver la llamada con una respuesta, pero hasta el momento, no lo ha hecho.

De acuerdo con un reporte de Amnistía Internacional del 2018, México deporta centroamericanos de forma rutinaria sin el debido proceso en su frontera sur, y de hecho aprehendió casi 60 por ciento más centroamericanos que los Estados Unidos en 2015. (Esto no impresionó a Donald Trump, quién afirmó falsamente a través de Twitter que México hace “muy poco, si no es que NADA” para detener los flujos migratorios.)

Leiba y su familia ahora enfrentan una decisión difícil. Después de una semana en custodia en México, ella y sus hijos fueron liberados. Su familia entera está reunida en un refugio de una organización civil en Reynosa — donde pueden entrar y salir cuando quieran. Pero Leiba dice que oficiales mexicanos le dijeron que si son detenidos de nuevo, serán deportados. Así que deben decidir: ¿Deben cruzar el puente otra vez a buscar asilo en los Estados Unidos y arriesgar ser deportados por oficiales mexicanos de vuelta a Honduras, uno de los países más peligrosos del mundo? ¿O deberán cruzar ilegalmente hacia Estados Unidos y arriesgar las caóticas políticas de la administración de Donald Trump?

Hugo, el esposo de Leiba, dijo que cruzar ilegalmente no es una opción para ellos por ahora, porque no tienen el dinero para pagar a traficantes y secuestradores que controlan el acceso al río. Y no quieren estar en México, un lugar peligroso para centroamericanos. Hugo, un seudónimo, dice que vio en el sur de México a uno de los hombres que asesinaron a sus parientes en Honduras. Además, tiene amigos en Ohio quienes dice que le pueden ayudar a conseguir un empleo.

En Honduras, Hugo recibía $250 mensuales como conductor de camiones. Dice que en Estados Unidos, haría trabajo de fábrica y construcción hasta que pueda conseguir una licencia de camionero – lo que sea para apoyar a sus cuatro hijos. Pero por ahora, él no sabe siquiera cuándo dejarán el albergue: “Solo debemos ver si cambian las cosas.”

Arriba: Agentes de la Customs and Border Protection de Estados Unidos interrogan gente en el puente internacional de El Paso el 19 de junio de 2018. (Roberto E. Rosales/The Albuquerque Journal vía AP)

Traducido por Alvaro Céspedes.